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Archivos del mes: September, 2007

Figuras chartistas: el Hombro-Cabeza-Hombro invertido

Hace unos días os hablábamos de la figura chartista conocida como Hombro-Cabeza-Hombro o HCH en el lenguaje coloquial, como aquella figura de cambio de tendencia de alcista a bajista.

Existe también su contrario; es decir, el HCH invertido, que en este caso es simétrica a la anterior pero por contra nos adelanta un cambio de tendencia de bajista a alcista. El HCH invertido consiste en una sucesión de tres mínimos consecutivos, con el segundo mínimo más bajo que los otros dos.

En la primera fase se produce un aumento del volumen de negocio al mismo tiempo que la cotización comienza a descender. Poco después, al tiempo que el volumen empieza a descender, las cotizaciones empiezan a su bir nuevamente hasta el neckline o línea de clavícula. Se forma así el primer hombro.

En la segunda fase, las cotizaciones vuelven a descender bruscamente, al tiempo que los volúmenes de negocio caen de nuevo, aunque en este caso de una forma más leve a la primera caída fuerte. En el mínimo de la caída, las cotizaciones rebotan con fuerza hasta llegar nuevamente a la línea clavicular mientras los volumenes de negocio es un poco mayor al de la primera reacción alcista. Es la cabeza de la figura.

En la tercera fase, las cotizaciones bajan pero esta vez con un volumen muy bajo, más o menos hasta un nivel de cotización similar al del primer hombro. Entonces la curva de cotizaciones se recupera con un volumen fuerte. Es la formación del segundo hombro.

HCH invertido 

A partir de aquí, permaneceremos atentos a la rotura del neckline, que en este caso será de forma ascendente. Es en este punto cuando se confirma la figura y da señal de compra. Es probable además que se produzca un pull back hacia el neckline para luego subir definitivamente hasta el objetivo, que será igual a la cotización de la línea clavicular más la diferencia entre el mínimo de la cabeza y el neckline.

La estrechez de los valores cotizados

Hace unos días un lector de este blog nos hacía una consulta que, con su permiso, aprovecharemos para comentar en este artículo.

Nos preguntaba acerca de un valor (BCGI) que el pasado 30 de agosto no había tenido volúmen alguno, y consultaba sobre las posibles consecuencias que podría tener esa falta de volumen.

Bueno, en este caso concreto el problema se limitó a que Megasoft Limited había lanzado una oferta por las acciones de Boston Communication Group a 3,60$ por acción. Obviamente, cuando hechos relevantes así suceden, las cotizaciones de ambas compañías deben suspenderse hasta tanto no se resuelvan los términos de esa OPA, a fin de evitar que se produzcan movimientos extraños en la cotización de los valores. En este caso, claro está, el accionista no tiene otro remedio que esperar a que vuelvan a abrir la cotización para volver a operar con sus títulos. En absoluto eso significa un perjuicio para el accionista (salvo que necesite urgentemente el dinero), pues en este caso, el poseedor de acciones de BCGI a 29 de Agosto habrá visto como éstas daban una gran subida una vez se reabrió su cotización.

Sin embargo, hay otros casos en que los valores pueden no tener volumen ninguno, aún cuando éstos sean más extraños. Ocurre especialmente con los llamados valores estrechos. O sea, aquéllos con pocas acciones en circulación, o en manos no estables. Mientras mayor sea el porcentaje de acciones de una empresa en manos de un núcleo fijo, menor circulación tendrán ésta y más riesgos habrá de que el volumen sea muy bajo. Lógicamente, mientras más grandes sean estas empresa, el riesgo se diluye, porque siempre habrá suficientes acciones en el mercado como para que haya cruce de cotizaciones.

Pero, en el caso de empresas pequeñas, éstas pueden estrangularse. Eso quiere decir que el cruce o casación entre ordenes de compra y venta no coincide. Oferente y demandante no se ponen de acuerdo en el precio, y, cuando lo hacen, suelen hacerlo a precios que difieren bastamte de la cotización en la que en ese momento está. Por ello, en valores de este tipo, con pocas acciones en circulación, las oscilaciones en la cotización suelen ser mayores, y el volumen más bajo, e incluso, llegar a ser nulo.

Este riesgo aumenta cuanto más negativo está el mercado. Por eos hay que manejarse con mucho cuidado con este tipo de valores, porque no siempre podremos venderlos al precio que nosotros queramos.

Ahí tenemos como ejemplo de bajísimos volumenes a CGI (General de Inversiones), Iberpapel o CAF, o si nos ceñimos a momentos históricos de nuestra Bolsa, lo ocurrido ocn empresas como Terra o más cercano en el tiempo, Astroc, cuando el mercado se inundó de ordenes de venta.

Figuras chartistas: el Hombro-Cabeza-Hombro

El Hombro-Cabeza-Hombro o más comúnmente, el HCH, es una de las figuras más conocidas del chartismo, a la par que una de las más fiables. Es quizás la figura chartista más conocida en el nuevos en Bolsa por la singularidad de su nombre, y porque generalmente, cuando los conocimientos no son los suficientes suelen verse formaciones en ciernes de HCH por todos lados ya que no suele esperarse a la formación del segundo hombro o a que se confirme la figura.

Es una figura de cambio de tendencia puesto que indica el cambio de tendencia alcista a bajista. Precisamente, su nombre proviene del dibujo que forma, ya que establece un primer pico que coincide con lo que damos en llamar primer hombro, para caer después y volver a subir hasta un segundo pico más alto que el primero. Este segundo pico es el conocido como cabeza. Vuelve a caer hasta la línea clavicular y por tercera vez sube hasta un tercer pico que en altura será similar o igual al primer pico que se formó. Este tercer pico es el segundo hombro. Cuando la cotización baja por tercera vez y rompe la línea clavicular o neckline que unía los dos mínimos intermedios, diremos que la figura de HCH se confirma.

 HCH

Es importante llevar en esta clase de movimientos un control constante del volumen alcanzado en cada momento. En el primer hombro a uan cotización creciente le acompaña también un volumen creciente. Al caer hacia la línea de clavícula, el volumen también se acorta. Se inicia el segundo ascenso hacia la cabeza, pero en esta ocasión el volumen de contratación ha de ser menos que en la primera subida, mientras que en la fase descenso desde la cabeza el volumen vuelve a bajar. En el segundo hombro, el volumen de subida ya es muy débil.

Una vez que ha roto, después del segundo hombro, el neckline, la cotización caerá bruscamente, tanto más, cuanto mayor haya sido la subida en el primer hombro. El objetivo de descenso, una vez corte la línea de clavícula, será igual a la distancia entre el pico de la cabeza y esa misma línea clavicular.

No obstante, hay que tener cuidado porque una vez la corta, suele ser habitual que se produzca un pull back que lleve la cotización de nuevo hasta el neckline, para luego caer definitivamente.

Aprender Bolsa pretende ser el blog donde poder aprender los conceptos básicos del mundo de la bolsa y los mercados financieros. Analistas novatos y avanzados encontrarán información útil para enfrentarse a los mercados día a día.

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