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Diccionario práctico del inversor: la A

Acción: es la parte igual en que está divido el capital social escriturado de una sociedad, y que da derecho al accionista, entre otras cosas, a participar en el reparto del patrimonio social en caso de la liquidación de la empresa.

Acción con prima: aquellas acciones que se emiten por un valor superior al nominal.

Acción gratuita o liberada: son aquéllas que recibe el accionista sin desembolso ninguno por su parte; la emisión de este tipo de acciones se hace con cargo a las reservas sociales.

Acción ordinaria: aquéllas en las que todos los titulares tienen los mismos derechos.

Acción preferente: al contrario que la anterior, estas acciones otorgan a sus poseedores algún derecho especial.

Acción sin voto: el tenedor de estas acciones no tendrá derecho a votar en las juntas generales de la empresa.

Accionista Mayoritario: es el accionista que tiene mayor porcentaje de acciones en el capital de una sociedad.

Accionista minoritario: accionistas que tienen una mínima parte en el accionariado de la empresa.

Activo: es el conjunto de bienes y derechos que tiene una sociedad o persona física.

Activo financiero: aquellos activos que permiten el ahorro a través de la inversión.

Activo financiero de renta fija: aquéllos en que el inversor sabe de antemano cuál es la rentabilidad que va a obtener (por ejemplo, las letras o las obligaciones)

Activo financiero de renta variable: aquéllos en que no se sabe la rentabilidad que se le sacará (por ejemplo, las acciones cotizadas en Bolsa)

Activo monetario: aquéllos emitidos a corto plazo.

ADX: es un índice que se usa en el chartismo o análisis de gráficas para registrar tendencias.

ADR. American Depositary Receipt; son unos instrumentos creados para que las empresas extranjeras puedan cotizar en la bolsa estadounidense.

Agencia de calificación: son agencias que se encargan de valorar y poner nota a la solvencia de la sociedades.

Ahorro: es el excedente de la renta que no se dedica al consumo.

AIAF: es el mercado de renta fija en el que cotizan pagarés y bonos.

AMEX: es la tercera bolsa en importancia de Estados unidos (American Stock Exchange).

Amortización: es el reembolso de una deuda.

Ampliación de capital: proceso mediante el cual se incrementa el capital social de una empresa, bien mediante el aumento del valor nominal de las acciones existentes o bien mediante la emisión de nuevos títulos. Igualmente, con cargo a reservas o con aportaciones. Actualmente se usa como una vía de obtención de recursos financieros por parte de una sociedad.

Ampliación a la par: ampliación en la que el accionista ha de pagar el valor nominal de una acción

Ampliación con prima: además del valor nominal, el accionista habrá de pagar una prima por cada acción nueva

Ampliación liberada: se amplía el capital mediante la emisión de nuevos títulos que no suponen coste alguno para el accionista.

Análisis de valores: es un estudio completo de un valor determinado y de todos los factores que puedan influir en su cotización.

Análisis fundamental: método de análisis que tiene en cuenta todos aquellos factores económicos que puedan afectar al desarrollo futuro de una sociedad.

Análisis técnico: método de análisis que estudia la información que se dispone de un valor en concreto en el mercado, así como su evolución histórica.

Aplicación: es la ejecución simultánea de ordenes de compra y venta de un valor determinado por un miembro del mercado.

Apreciación: es la subida de la cotización de una divisa respecto de otra.

Autocartera: cartera de una sociedad formada por sus propias acciones.

Tendencias

Dijimos en anteriores artículos de la importancia de saber identificar las tendencias que sigue la cotización de un valor determinado; o sea, averiguar, para un periodo de tiempo dado, si la trayectoria que sigue ese valor es predominantemente al alza o a la baja o se mantiene sin oscilación.

Tipos de tendencias:

  • Tendencia alcista: cuando estas trayectorias son al alza, decimos que nos encontramos con una tendencia alcista; en este caso, la demanda presiona más que la oferta provocando que la cotización suba.
  • Tendencia bajista: si por el contrario, la trayectoria es a la baja, la tendencia será bajista. Esto se debe a que es la oferta la que presiona, haciendo que la cotización descienda.
  • Tendencia lateral: Si, observado ese periodo de tiempo, el mercado no se decide por ir al alza o a la baja, porque las fuerzas oferentes y demandantes se encuentran equilibradas, nos encontraremos ante un mercado plano o tendencia lateral.

Por otro lado, hay que identificar también entre tendencias de largo plazo, tendencias de medio plazo y tendencias de corto plazo. Según la teoría de Dow:

  • Tendencia de largo plazo: es aquélla que se produce en más de un año.
  • Tendencia de medio plazo: la que tiene una duración de entre tres semanas y tres meses
  • Tendencia de corto plazo: las de duración menos a tres semanas.

La tendencia de largo plazo suele asociarse con la tendencia principal. Para aquellos que trabajan a más largo plazo, ésta será la primera línea de tendencia que habrán de tener en cuenta, y de ahí, ir bajando su estudio hasta llegar a la tendencia de corto plazo. No obstante, para aquellos que trabajan a corto plazo, aún cuando tengan siempre presente la tendencia principal, podrán encontrar momentos en la cotización en que ese valor se mueva al alza, y sean una oportunidad de compra, por lo que tienen mucho más presentes las líneas de tendencias a corto plazo.

Las líneas de tendencias

Es una de las herramientas más importantes del análisis gráfico o chartismo. Estás líneas de tendencia unirán los mínimos sucesivos de una tendencia alcista, y por tanto, se trazan por debajo de la gráfica, o bien los máximos sucesivos de una tendencia bajista según sea el caso y se trazan por encima de la gráfica. Hay que tener siempre en cuenta que, para trazar una línea de tendencia, mínimo se requieren o tres mínimos sucesivos o tres máximos sucesivos. Pero, una vez que tenemos trazada la línea de tendencia correspondiente, ¿qué utilidad le damos?… la línea no sólo nos permitirá identificar la tendencia de la cotización, sino que podrá alertarnos mediante señales de compra o venta. Así, cada vez que, dentro de una tendencia alcista, la gráfica alcance el mínimo correspondiente, donde su cotización toca la línea de tendencia, se generará una señal de compra. No obstante, hay que tener en cuenta, que si rompe la línea de tendencia alcista la señal de venta es clara. Se considera que la cotización rompe esa línea de tendencia alcista, cuando su cotización baja más de un 3% por debajo de la línea. Por el contrario, en el caso de las tendencias bajistas, se generan señales de venta cada vez que la cotización alcanza el pico en que su valor toca la línea de tendencia por encima de la gráfica. Esa señal de venta se transformará en señal de compra cuando la cotización rompa la línea de tendencia alcista por encima de un 3%. Mientras mayor sea el plazo observado para esas tendencias, más fiables serán estas señales de compra y venta descritas; e igual ocurre con la pendiente de la línea de tendencia. A mayor inclinación, mayor fiabilidad en la señales. De acuerdo con la teoría de Fibonacci, una inclinación bajista de hasta 45º podría suponer un retroceso en la cotización de hasta un 50% y viceversa.

Tendencias

Si observamos la gráfica del ejemplo, vemos que existen cinco claras tendencias en el periodo que abarca los años 1999 a 2006.

A.- La primera tendencia (A) abarca desde el año 1999 al 2001 con máximos decrecientes. Es por tanto una tendencia bajista de largo plazo. Los puntos que coinciden en la confluencia entre los picos máximos de la cotización y la línea de tendencia azul forman señales de venta pues avecinan una nueva caída. Sin embargo, la ruptura de la línea de tendencia bajista da una primera señal de compra que se confirma cuando también rompe la línea de tendencia lateral verde.

B.- De los años 2000 al 2002 hay una tendencia lateral delimitadas por las líneas verdes, formadas por dos picos máximos y dos mínimos. Si la primera señal de compra la dio al romper la tendencia primaria bajista, la segunda clara la da al romper la tendencia lateral, señal que debe considerarse fuerte pues son tendencias de largo plazo (3 años).

C.- Del 2001 al 2004 se producen hasta cinco mínimos cada vez más altos. La tendencia (C) es claramente alcista y de largo plazo. Cada nuevo mínimo (punto donde de apoya en la línea de tendencia) es una nueva oportunidad de compra. Sin embargo, en el 2005 rompe de forma clara la línea de tendencia alcista, formando una clara señal de venta, más clara al tratarse de una tendencia que llevaba vigente casi cuatro años.

D.- Esta nueva tendencia se produce en el año 2005, y es bajista al formar hasta tres máximos decrecientes. La vuelve a romper en el 2006 formando una señal de compra.

E.- Durante el 2006 comienza una nueva tendencia alcista.

El RSI: 2ª parte

Como decíamos, el RSI nos va a permitir saber si un valor está sobrecomprado o sobrevendido, pero lo realmente importante es encontrar en la gráfica que dibuja sus señales de compra y venta. Es cierto que una primera señal, al menos para estar alerta y comenzar el seguimiento, sería el momento en que entra en esos márgenes de sobrecompra o sobreventa, pero eso no es suficiente como para lanzarnos a la compra o venta. Puede ser que en algunas ocasiones su gráfica haga un pico, entendiéndose por pico cuando el valor del RSI toca un máximo o mínimo y vuelve sobre sus pasos. Pero para considerarlo como señal debemos esperar a que se confirme, pues no sería la primera vez que después de dibujar un pico y retroceder, vuelva sobre ese pico e incluso lo sobrepase. Necesitamos para confirmar estas primeras señales el chartismo o análisis gráfico. Dibujar sobre la gráfica las tendencias, las resistencias, los soportes como si se tratara del análisis que habitualmente realizamos para las cotizaciones. Lo primero sería fijarnos en el plazo que queremos estudiar, y para ellos sólo habremos de actuar sobre el valor n de la fórmula matemática explicada en el post anterior, de modo que lo habitual es usar un plazo de 14 sesiones para el corto, de entre 3 y 5 meses para el medio plazo, y de hasta 1 año para el largo. Una vez que hayamos estudiado las zonas de sobrecompra o sobreventa, y los picos, que sería el primer paso, pasaríamos a estudiar posibles divergencias. Las divergencias pueden ser alcistas o bajistas.

Divergencia alcista

Una divergencia alcista se produce cuando los mínimos de las cotizaciones son cada vez más bajos, y sin embargo, los mínimos del mismo periodo del RSI son alcistas. El resultado de esta divergencia sería un escape al alza de la cotización del valor y constituye una clara señal de compra.

Divergencia bajista

Una divergencia bajista se produce cuando hay máximos cada vez más altos de la cotización, y máximos cada vez más bajos del RSI. Esta divergencia bajista es una clara señal de venta. Aparte del estudio de las tendencias y canales en los que se mueve el RSI, las divergencias son quizás las señales más fiables a la hora de estudiar la compra o venta técnica de esos títulos.

El RSI (1ª parte)

Como dijimos en un artículo anterior sobre indicadores y osciladores técnicos, el RSI es un indicador que mide la fuerza con la que actúa oferta y demanda de un valor determinado en un momento de tiempo. Se trata de un oscilador al expresarse en porcentaje. El RSI o relative strength index es también conocido como Indicador de Fuerza Relativa. Si recordáis como se formaba la gráfica de la cotización de un valor, en el caso de la gráfica del RSI, su formación es similar. Sólo hay que sustituir en el eje vertical las cotizaciones por el valor del oscilador en cada sesión. Lo más normal es utilizar el RSI referido a las últimas 14 sesiones. Pero, ¿cómo se calcula el RSI?… como cualquier indicador tiene una fórmula matemática, que es la siguiente:

Fórmula del RSI

n es el número de sesiones que vamos a estudiar (generalmente, como ya hemos dicho, será de 14 sesiones)RS es el resultado de dividir el incremento medio que se ha producido en las sesiones que ha habido subida (dentro de esas n sesiones) entre decremento medio producido en las sesiones en que ha habido bajada (dentro de esas n sesiones) Para facilitar la comprensión, veamos un ejemplo:

Sesiones Porcentaje Sesiones Porcentaje
Sesión 1: +0,3% Sesión 8: +0,6%
Sesión 2: +1,4% Sesión 9: -0,2%
Sesión 3: +0,9% Sesión 10: +4,3%
Sesión 4: -0,3% Sesión 11: +1,2%
Sesión 5: -0,5% Sesión 12: -0,6%
Sesión 6: +2,3% Sesión 13: -0,4%
Sesión 7: +1,2% Sesión 14: +1,0%

El incremento medio de las 9 sesiones de subida es de un 1,47%, mientras que el descenso medio de las 5 sesiones en negativo es de un 0,4%. Por lo tanto, aplicando la fórmula… RSI-14= 100 – (100/(1+(1,47/0,4))) = 78,61

Y ahora ¿qué hacemos con este resultado?… el importe de aplicar esta fórmula siempre va a estar entre 0 y 100. Un valor de 50, o sea, el término medio, significaría que la oferta y la demanda está igualada, mientras que a medida que nos acerquemos a 100 resultará que la demanda de títulos presiona al alza, y estaría sobrecomprado, y, en el caso contrario, si nos acercamos a 0 ocurrirá que es la oferta la que presiona a la baja, y estaría sobrevendido. O dicho de otro modo, a mayor cercanía a 100 es más probable que el valor rebote y baje su cotización, mientras que a medida que más se va acercando a 0, la probabilidad de que rebote al alza su cotización aumenta. en el caso del ejemplo, un RSI de 78,61 indica que el valor está sobrecomprado, y que es probable una vuelta a la baja en próximas sesiones.

Gráfica 1 RSI

En la gráfica podéis ver en la parte superior la gráfica de cotizaciones de un valor, y debajo de ella la de su RSI. Normalmente cualquier gráfica de RSI tendrá trazadas los valores de 0, 25, 50 y 75 para identificar su posición. Las alertas de compra suelen situarse entre unos valores de 0 y 30 y las de venta entre 70 y 100, aunque lógicamente, éstas pueden variar en función de los movimientos históricos que realice un título. En un próximo artículo veremos como estudiar estas gráficas, aplicando líneas de tendencias, soportes, etc.

Indicadores y Osciladores Técnicos

Lo que todos conocemos como Análisis Técnico de Valores lo podemos subdividir en dos partes principales: el análisis de gráficas o chartismo y el análisis técnico propiamente dicho. Si por un lado está el estudio de los charts, del que ya os hemos dado las primeras indicaciones en un post anterior, por otro lado tenemos otros campos de estudios como pueden ser las ondas de Elliot o los indicadores y osciladores técnicos.

En cualquier análisis de valores no basta con identificar las tendencias, o los soportes o las resistencias. Ni tan siquiera conocer los fundamentales de una sociedad. También hemos de averigüar y conocer el momento idóneo de entrada y salida de un valor, o lo que es lo mismo, identificar las señales de compra y venta de los mismos. Esta es la verdadera utilidad de esos indicadores y osciladores. Gracias a ellos, no sólo podremos prever cuándo será ese momento, sino también descubrir posibles cambios de tendencias, estudiar los acortamientos o ampliaciones de volúmenes de contratación o saber en cada momento si sube el nivel de volatilidad de un valor determinado.

Un indicador técnico es una representación gráfica en la que se muestra la relación matemática existente entre algunas variables bursátiles, como pueda ser, por ejemplo, la cotización. El oscilador será aquel indicador que nos da el valor porcentual de la relación entre esas variables, y que sólo puede variar entre el 1 y el 100%. con los que se mueve mejor, pues lo ideal es siempre combinar varios, de modo que sean varios de estos indicadores los que nos den al mismo tiempo la señal de compra o venta de ese valor.

En este sentido, los dos indicadores más conocidos y usados son: el RSI (Relative Strength Index), que nos mide la fuerza que tiene en cada momento la oferta y la demanda de ese valor, y que a fin de cuentas es la que fija su cotización, y el MACD (Moving Average Convergence-Divergence). Otros indicadores también bastante conocidos y usados son el Balance de Volúmenes, el Momentum, el Stocastico, las Bandas de Bollinger y el análisis de medias móviles.

Análisis de Gráficas o Chartismo

El análisis técnico es un sistema de predicción bursátil, básicamente. Nos permitirá predecir la cotización futura de un valor en el mercado basándonos en las cotizaciones presentes y pasadas de ese mismo valor.

Este análisis técnico tiene dos componentes principales: el análisis de gráficas o chartismo, y el análisis técnico propiamente dicho.

Análisis de gráficas o Chartismo

Llamamos chart al gráfico en el que se representan las cotizaciones de una empresa determinado, de tal modo que en el eje vertical se coloca su cotización y en el horizontal el intervalo de tiempo que vayamos a estudiar, sean días, semanas o años. Uniendo las cotizaciones diarias de este chart obtendremos su curva de cotizaciones, que nos permitirá analizar la evolución del valor en el tiempo solicitado. Esta curva de cotizaciones es el elemento básico del que partiremos para un completo análisis técnico del valor, ya que a partir de él obtendremos y reconoceremos las tendencias, soportes y resistencias, y figuras clásicas, como HCH, doble suelo, etc.

Generalmente, estas representaciones gráficas se suelen acompañar, bajo el eje horizontal, del volumen de contratación, determinado en la misma escala de sesiones. Este volumen de contratación es el número de títulos negociados en cada sesión o día de esa empresa. Cualquier otro indicador complementario que se quiera estudiar, se irán adosando en la base del chart principal que conforma la curva de cotizaciones.

Grafica

El análisis de gráficas o chartismo es una técnica que permite determinar:

1.- Las tendencias de las cotizaciones, sean alcistas, bajistas o laterales, y los canales en los cuales se mueven.

2.- Identificar cuáles serán los movimientos que se puedan producir si cambian esas tendencias, mediante el reconocimiento de una serie de figuras técnicas que se encuentran perfectamente catalogadas y que nos indicarán, una vez descubiertas, con el lógico riesgo, la previsible dirección que tomará el valor en futuras sesiones.

3.- Los soportes y resistencias de un valor.

4.- Los retrocesos, entendiéndose éstos como los movimientos que puedan producirse en contra de lo que sería la tendencia natural del precio.

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