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El stop loss dinámico

En un artículo anterior hacíamos un estudio pormenorizado de la conveniencia y utilidad de los stop loss. Recordemos que stop loss es la orden de venta que establecemos en un determinado nivel de cotización, por debajo del cual, el título se vendería automáticamente. De esa forma evitamos unas pérdidas mayores de las que podríamos tener en caso de no venderlas, y que el valor de la cotización continuara cayendo.

Sin embargo, también dijimos de la importancia de escoger un buen nivel de stop loss, porque en muchos casos, más de los que se piensan, el retroceso de una cotización es ficticio, y el valor vuelve sobre sus pasos para seguir subiendo. Sin embargo, puede y suele ocurrir, que en ese paso atrás, se ejecuten algunas ordenes de ventas establecidas como stop loss, con lo que nos quedamos fuera de la posterior subida. No obstante, y ésto lo recomiendan todos los analistas precavidos, siempre es mejor establecerlos y cumplirlos estrictamente, porque a largo plazo siempre saldremos ganando con ellos.

Una modalidad del clásico stop loss, es el stop loss dinámico, cuya finalidad es la misma (vender cuando se supera el nivel previsto de pérdidas), pero el modo de uso que se le da es distinto. El stop loss dinámico suele usarse en largas subidas en las que la prudencia nos aconseja vender para cosechar las ganancias acumuladas.

La operatoria es la siguiente: el nivel de stop loss que se coloca es el correspondiente al cierre de un par de sesiones anteriores a la actual. Cada día, si el valor sube, el stop loss subirá también, porque siempre iremos poniendo como stop loss dinámico el valor de cierre de dos sesiones antes. Si llega un momento en que la cotización retrocede y vuelve sobre ese stop loss dinámico, ejecutándose la venta, sólo habremos perdido la subida de esas dos sesiones de más.

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