Figuras chartistas: el Hombro-Cabeza-Hombro
El Hombro-Cabeza-Hombro o más comúnmente, el HCH, es una de las figuras más conocidas del chartismo, a la par que una de las más fiables. Es quizás la figura chartista más conocida en el nuevos en Bolsa por la singularidad de su nombre, y porque generalmente, cuando los conocimientos no son los suficientes suelen verse formaciones en ciernes de HCH por todos lados ya que no suele esperarse a la formación del segundo hombro o a que se confirme la figura.
Es una figura de cambio de tendencia puesto que indica el cambio de tendencia alcista a bajista. Precisamente, su nombre proviene del dibujo que forma, ya que establece un primer pico que coincide con lo que damos en llamar primer hombro, para caer después y volver a subir hasta un segundo pico más alto que el primero. Este segundo pico es el conocido como cabeza. Vuelve a caer hasta la línea clavicular y por tercera vez sube hasta un tercer pico que en altura será similar o igual al primer pico que se formó. Este tercer pico es el segundo hombro. Cuando la cotización baja por tercera vez y rompe la línea clavicular o neckline que unía los dos mínimos intermedios, diremos que la figura de HCH se confirma.

Es importante llevar en esta clase de movimientos un control constante del volumen alcanzado en cada momento. En el primer hombro a uan cotización creciente le acompaña también un volumen creciente. Al caer hacia la línea de clavícula, el volumen también se acorta. Se inicia el segundo ascenso hacia la cabeza, pero en esta ocasión el volumen de contratación ha de ser menos que en la primera subida, mientras que en la fase descenso desde la cabeza el volumen vuelve a bajar. En el segundo hombro, el volumen de subida ya es muy débil.
Una vez que ha roto, después del segundo hombro, el neckline, la cotización caerá bruscamente, tanto más, cuanto mayor haya sido la subida en el primer hombro. El objetivo de descenso, una vez corte la línea de clavícula, será igual a la distancia entre el pico de la cabeza y esa misma línea clavicular.
No obstante, hay que tener cuidado porque una vez la corta, suele ser habitual que se produzca un pull back que lleve la cotización de nuevo hasta el neckline, para luego caer definitivamente.
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